Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

miércoles, 27 de enero de 2010

I am ready, I am fine

Llegué de mis vacaciones. Muy lindas por cierto.
Le decía a un amigo, que sentí así como una ráfaga y pensé en decirle a la psicóloga: olvidate de todo lo que te venía diciendo, soy una chica nueva.
Jjajajaj me encanta cuanto me siento así ...
Pero mierda, sí que hay canciones hermosas que me hacen volver.
Yo no sé si es mi cable a Tierra, o mi cable a.. ¿cielo? . Tal vez desde una nueva perspectiva.
Sólo por contarlo, y porque en realidad desde que llegué tengo ganas de escribir pero no tengo ni gota literaria así que simplemente relato lo que me viene a la mente.
Antes de irme de vacaciones, hubo un día en que me angustié bastante, al extremo. Y a veces no lloro, a veces me cierro y me vuelvo un hielo. Cuando pasa eso, en mi casa en seguida lo notan... Y fue mi viejo el que me abrió los ojos (por decirlo de alguna manera) ... muy raro estuvo porque no suelo contarle mis cosas, pero al parecer soy más transparente de lo que pensaba... me habló de amores, y de amistades (para ser precisa, de MIS tales cosas, más precisa... de mis MALES de tales cosas). Mi reacción fue ponerme a llorar de una forma que no recordaba haber experimentado antes. Y me levanté con terrible furia de la mesa. A llorar y no parar, en serio no parar, y a replantearme un montón de cosas. Ergo, escribí un mail y otro mail. Uno que mandé, otro que eliminé. Pero taché posibilidades, y utopías de mi lista. Me resigné, como quien dice. Y me llené de oxígeno renovador (algo parecido).
Lo importante es que me hizo mucho bien, y para cuando me fui ya no pensaba en cosas que me hicieran mal, como si todo se hubiera fugado ese mediodía por mis ojos. Entonces viajé y me reí muchísimo, me divertí, y para cuando tuve que volver sentí que esa distancia y ese despegue me fueron útiles. Casi que quise volver a ver cómo resultaba. Ahora empieza otra etapa para mí.
Después de ese espasmo repentino, que me produjeron en casa con una perorata que me dejó perpleja, mandé literalmente al carajo un montón de porquería. Al querer desechar otra de esas agujas, quise sacarme otro "peso" de encima, pero no pude, y creo que terminé por elegirlo. Pincha, duele, pero no es ninguna porquería.


Yo qué sé.

4 comentarios:

  1. Siempre se presenta un instante en que no queda más opción que mandar todo al carajo.

    Suele ser bastante útil.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. que bueno que la pasaste lindoooooo :)
    espero que puedas dejar por completo todo lo malo atras, olvidarlo no, simplemente dejarlo atras. un beso!

    ResponderEliminar
  3. Hola, he llegado aquí por el blog de Emilia… Y me ha gustado mucho!

    Voy a leerte un poco más.

    Un beso.

    ResponderEliminar

*