Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

miércoles, 31 de marzo de 2010

Federica

Iba yo, corriendo por la avenida. No llegaba a tiempo, se hacía tarde. Y me topé con ella. La rocé por el hombro, y la miré con odio.

Entonces, levantó la mirada, tranquila, y en paz. Puedo recordar cómo elevó sus párpados, intervalo a intervalo, mientras la gente fluía como sangre a nuestro alrededor, en la ciudad vertiginosa.

Distinguí en su cara una mueca de incomprensión, y un dejo de lástima… Me pregunté qué estaría mirando. Y, puesto que no venía con las mejores predisposiciones, ni tenía tiempo de reparar en mis modos, se lo pregunté a ella, defensiva y automáticamente:

-¿Qué me mirás? No mires con esa cara, no respondas, se hace tarde, voy a irme. Podrías prestar más atención al caminar.

Y ella, se rió tanto que me enfureció. Pero su presencia era tan inquietante, que cuando me tomó por el antebrazo me dejé arrastrar hacia una vidriera, apartándome del tránsito. Y entonces, habló:

-Es realmente cómico que me estés pidiendo que preste atención al caminar. ¿Has visto cómo venías? No reparaste en un sólo transeúnte, apenas sí respirás. Disculpá, yo no siento el suelo, comprenderás que me he quitado el reloj de muñeca.

Sentí tanta envidia y fascinación por su forma de manejarse que le invité un café, y renuncié a mi enfermiza puntualidad. Esa mañana escuché a Federica, como nunca había escuchado a nadie. No me contó ningún secreto del universo, ni me dio la clave para abrir las puertas de ningún lado. Tan sólo me contó de sus momentos, manifestando tanto disfrute, empapada en tanta vida, que me inundó de curiosidad.

Federica elogió el sabor del café. Lo tomó a pequeños sorbos. Se la veía, tal vez, desalineada, pobre y solitaria, pero no se lamentó de nada. Al hablar conmigo me miraba a los ojos, al ordenar algo al mozo, lo miraba a él, aunque eso no fuera correcto, aunque “la gente” no lo hiciera. Ella observaba hacia todas partes, menos hacia atrás. “Nadie me corre, no escapo, sigo”, me objetó. Se levantó, agradeció mi invitación, me despeinó con sus manos, sonrió y se fue. La seguí con la mirada, pero ya no se dio vuelta. Entonces lo comprendí, pagué la cuenta y me quité el reloj de muñeca.

domingo, 28 de marzo de 2010

Mundos, que así seas

Vos sos mi vecino preferido.

Además sos muy lindo…

Me encantan tus frases cortas y tus caramelos ácidos. Me encanta.

Es genial porque sólo te cruzo en los pasillos. Y decís buen día, buenas tardes, buenas (y santas)… que sos tan pintorezco, con esos pocitos a los lados de tu cara, y esos ojos … a veces quisiera conocer por qué cambian de brillo cada tanto, pero es letal, prefiero mantenerme al margen.

Prefiero nuestra no relación. Yo te miro por la ventana, sé que a veces me mirás. Es gracioso, porque no es un secreto ni nada, no tenés problema en mantener la mirada, podés gritar “hola” ”¿qué tal, señorita?” desde tu balcón, y yo siento que puedo hacer lo mismo. Y me encanta.

Cada tanto coincidimos en nuestros viajes a la terraza, en la terraza. E intercambiamos esa parte nuestra que nunca va a ser espina. Por eso está bueno, porque nunca me va a doler que no te guste tanto el baterista de tal banda, ni a vos te va a despertar por las noches el hecho de que fumemos los mismos cigarrillos y nos guste prenderlos con fósforos.

Porque hablamos de nosotros sólo como si fuésemos un manojo de gustos musicales, novelas leídas, programas detestados , y algún que otro vicio. Y obvio, no nos conocemos. Casi no sé ni quién sos. Simplemente mi vecino, sin historia, y viceversa.

Ruego ser un poco inteligente y respetar ese lugar tan simple que la causalidad te dio en mi vida, y no querer nunca inmiscuirme en tus psicocuestiones, ni dejar que sepas de mis cosas; y menos que menos, querer besarte o siquiera rozarte. Porque sos tan lindo, pero no: sos mi vecino. Nos vemos en la terraza, esta noche me urge cerveza, progresivo, y tus frases cortas.

viernes, 26 de marzo de 2010

Vos

Si lograste que controle mis impulsos, es porque verdaderamente me importás. Y aprendí que ceder a mis pulsiones tan despesperadamente, no lleva a buen puerto, es puro frenesí... más bien hace que la cosa caduque al instante. Y con vos no quiero un instante, quiero así...

MILLONES

Y el día que accione el botón, si eso pasa, ah... ese día va a ser maravilloso, vamos a ser el cosmos. Vamos a conquistar toda la casa.

miércoles, 24 de marzo de 2010

No quiero el eclipse, y me quedo a 0°.


Frente a la puerta, de cara a la ventana, sobre la cama.
Hace días que sólo miro, abstraída, hacia la calle, esperando. Vi pasar ya varias lunas, cayeron las noches y asomó el sol cada vez más tarde. Se congela la época y sólo logré verte al cerrar los ojos.
La mirada comprobando que todo sigue en su lugar. Gira y gira. Nostalgia, cajones, el fuego del encendedor, ambiente viciado. Mis manos, heladas. Párpados entornados... y pienso.El número irracional, oasis, "feliz día Jorgita ideal", "You better find somebody to love". Sí, puta madre, estás acá, en el mismo lugar y a la vez ¿dónde?. Pupilas dilatadas.
Quiero un estruendo, y que irrumpas en la habitación.
Te quiero sobrio, ávido de mi libido (tuyo). Irradiando esa energía tuya (nuestra sola) inigualable.
No me desacostumbro a confiar en los reencuentros esporádicos. Necesito ese instante ensordecido a latidos y ojos húmedos. Porque siempre tiemblo, cada vez que volvemos, porque sos vos y no hay como tu piel, porque sólo sé tu piel y me aprendí tu aliento. Sí, porque en definitiva, de todas mis mentiras, esa no era una de ellas. Eras vos, y de hecho, estoy acá, frente a la puerta, esperando el golpe. Volvé, porque no vuelvo.

Sid: What do you have to say to me?
Cass: I´ll love you forever, Sid
Sid: You will?
Cass: Yes... that's the problem.

viernes, 19 de marzo de 2010

¡¡¡Irini!!!

Así sucede, como casi todo. Casualidades que derivan en... bueno, heridas, o sonrisas.
Así alcanzó a escuchar, el segundo día de la semana mientras tenían un recreo y congelaban sus narices para fumarse un cigarrillo.
Supo, a raíz de la escucha de una conversación ajena, que él estaba en otro pueblo, que se había ido.
"¿Se fue para siempre?", "No podés irte, no podés irte... no podés irte así"... Mínimamente, esperaba ver su mano agitándose, ella sobre el andén, un te voy a extrañar en los labios, un siempre para la historia.
Para variar, la negación. Y como quien sabe lo que quiere, aunque difícilmente así sea, del impulso a la decisión instantánea...ese fin de semana tendría el boleto de ida a ese tal nuevo lugar.
Hacía un clima tan agradable en ese pueblito... Ah sí, supo que él estaba bien, respirando de ese aire festivo.
El corso para ella se volvió aterrador, zafari a la búsqueda de él entre la gente. Y entonces lo divisó, a lo lejos, sentado sobre el capot de un auto viejo, en un terreno descampado, solo.
Empujó y corrió tan rápido cómo pudo. Arrastrado serpentinas. Perdiendo las ojotas en el camino. Espuma hasta el cráneo.
I:"Hola, acá estás, quería decirte que...".
R: "Estás sangrando, nena"
Miró a sus pies. Sí, sangraban. Ella jadeando.
I:"Vine a decirte que..."
R: "Callate, ¡estás sangrando!"
I: "No importa. Dejame terminar..."
R:"No, tenés que hacer algo con esos vidrios" ...
I: "Pero..."
R:" ¡¡¡¡¡Iriniiiiii!!!!!!!!, estás sangrando nena"

Y se despertó, sin entender qué pasaba, pero definitivamente, otra vez, hasta en sus sueños, ella quería hablar con él , pero el chico no paraba de objetar sobre su estado y no le prestaba atención a su necesidad de decir. De decir, mínimamente "chau, te voy a extrañar", y agitar la mano desde el andén, devuelta a su propia nueva vida, lejos.

miércoles, 17 de marzo de 2010

No te salves


No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

martes, 16 de marzo de 2010

Útero Eufemia

“Por favor, vayamos al grano.” ” Por favor, callate porque no te estoy escuchando.” “La verdad es que no me interesa eso”. “NUNCA”. “Olvidate”. “Te mentí”. “No cuentes conmigo, porque no quiero ayudarte.” “No tengo deseos de verte”. “Anhelo verte, es desesperante”. “Con esto no me alcanza, quiero más”. “No estoy bien, estoy destruida”. “Me estás lastimando”. “Te amo”. “No te tolero”. “Me quiero ir, ya mismo”. “NO, no entendí NADA”. “Me parecés un imbécil”. “Estoy 100% en desacuerdo”.
Sí, puede que sean puñales en la espalda, pasteles helados de limón en la jeta.
Llorá, desmayate, morite de amor, de pena, yo qué sé. Qué tanta cosa a evaluar y a tener en cuenta… Que terminamos diciendo cualquier mierda de frase larga, y la esencia se perdió. Y sí, en definitiva “dame verdad”, aunque no la quiera, aunque sea una bomba atómica para el ego… y viceversa… Quisiera dar verdad. Tal vez, dejar de tener tanto en cuenta las hipotéticas reacciones de mis receptores, y permitirme ser un poco más bruta (o directa, mejor dicho).
Entiendo que el cuidado de las palabras que uno pronuncia es indispensable, y corresponde tenerlo… De hecho, aprendí que son mis armas más “letales”… hice estragos por ser una atropellada conversacional, por soltar a troche y moche cualquier porquería que se me pasara por la mente. Ya entendí, que hay cosas que no son necesarias de decir, uno puede callarlas, porque realmente no hacen a lo real. Tampoco aliento a lo peyorativo en realidad… Pero hay otras, que son muy importantes de exteriorizar.
Me encontré varias veces dándome cuerda con determinados asuntos, girando varios grados para armar “la manera perfecta de decirlo”… Y creo que es tan estúpido como “buscar el momento adecuado”… etc. Porque a la oportunidad la pintan calva…
Es fácil nena, ¿qué querés decir? “Basta, este lugar me da asco y estás hablando desde que llegamos de algo que me parece tan superficial que da arcadas”. Y explicame para qué revolvés la cartera en busca de una solución… “Hace calor acá…¿no?”, “tenía que volver temprano”,¡¡¡¿¿¿”OTRO DÍA HABLAMOS”???!! (espero no hacerlo nunca más en mi vida)
Simple, nena ¿qué querés decir? “Sí, te estaba esperando y me decepcionaste por completo” . Y en vez de eso decís “No, no pasa nada, ni me dí cuenta, supuse que no vendrías”. Quisiste decir “No, no hagas eso, me hace sentir mal”, y dijiste “da lo mismo, como quieras…

... ¿te parece?
A mí ya no me parece. Alargué tantas situaciones que me estaban hiriendo, agravándose progresivamente… que le tomé odio a la histeria, al no saber cómo, cuándo, qué decir exactamente… Lo llamativo, es que reflexionando, me di cuenta de que muchas veces estuve intentando “proteger” a otra persona con mentirosas mentiras blancas (o “piadosas”, o verdades leves, o menos crudas), pero otras tantas estuve egoístamente protegiéndome a mí misma… ¿protegiéndome de qué? NO TIENE SENTIDO, cuidándome de que no me miraran mal y me odiaran por decir lo que dijera, o pensaran que soy una “ordinaria”, o para no sonar a ultimátum, y quedarme sin el pan y sin la torta… soltar cositas a medias para darme tiempo a averiguar qué carajo pretendo a ciencia cierta. Pero eso es un gris, eso es conformarme con las migas, y tratar de conformar a otro a cuentagotas, ¿y no era que yo odiaba los grises?.

domingo, 14 de marzo de 2010

Puzzle

Estoy velando una pila de cosas "nuestras", para enterrarlas, lejos, abajo, oscuro... o para hacerlas ceniza. No es la primera vez que lo hago. La diferencia radica en que hoy, las veo dentro del cajón. Estoy mirando con profunda tristeza y nostalgia toda esa montaña de detalles... cartas, regalos, tortas de cumpleaños, salidas nocturnas, besos, cosquillas, insultos... pero lo que me shockea es la imagen de las promesas pálidas, sin futuro.
Las promesas se rompen. Y haber puesto todas las fichas por ellas, me duele en el alma, me convierte en una descreída.
No, no vamos a estar siempre juntos, y no sólo eso... Te vas a olvidar de mis manos y de mi nariz, me voy a olvidar de cómo te gustaban los mates, un día voy a tirar tus dibujos y no te voy a querer ni un poquito. ¿Viste? No era eterno. Qué dramáticos... Sé que es mentira que si nos encontramos de grandes, vamos a ser amantes... Aunque cuando lo decías, parecía tan cierto.
Y sí, es real, que no se puede enterrar a un muerto vivo, ese fue un gran error de mi parte. Felicidades, pudiste hacer el duelo, y entonces la vida continúa, yo lloro en la sala, fría y gris. Soy lo suficientemente imbécil como para, recién ahora, dejar de negarlo (inconcientemente), y aceptar.
Me da mucha pena. Sobre todo, me estoy sintiendo sola e incompleta. ¿qué pensás? ... Sí, estoy sola hace rato largo. Pero ya te dije, neciamente no lo había siquiera notado realmente.
Hubo un tiempo en que estuve completa, o tuve la total esperanza de que algún día iba a estarlo. Hablamos varias veces de complementos, y supiste bien que vos eras el mío.
Es incómodo que falten piezas, y desesperante saber que NO puedo buscarlas (ni debo). Las escenas repetidas en la cocina están ardiendo, para no volver a repetirse más. Y me descentro, me desoriento, ¿me acostumbro? alguna vez.
Estoy velando una pila de cosas "nuestras", estoy velando un futuro! (va a haber otro, lo sé), pero esto suena horrible.

sábado, 6 de marzo de 2010

¿YA?

Advierto que esta entrada va a ser del estilo de mi antiguo fotolog, bien rudimentaria, burda crónica.

Bien, hace una semana me levanté con una resaca letal. Hacía tiempo que no me embriagaba así...
y valga la relación, estaba completamente revuelto mi estómago, tanto como mi mente.
Esta semana casi no pude bajar. Y miren que intenté. Me até un yunque a los pies , y un imán gigante, para ser nuevamente atraída por el núcleo(?).
No, en fin... La cuestión es que empecé a cursar las materias del primer semestre y me obligué a concentrarme pura y exclusivamente en eso. Pero soy rebeldísima, no suelo cumplir las obligaciones. ¡Así estamos!
Llegué a la primera clase y una compañera me dijo: ¿estás bien?- ah Victoria, conoce mis ojos.
* No, sí. Estoy bien querida, hablemos un rato.*
Copadamente llegamos al mismo punto. Necesidad de abstraernos, para activar las neuronas en función de las geniales ciencias exactas. ¿Y cómo lograrlo? Toma de decisiones, ¡que nunca vamos a tomar!. M, bueno, podemos intentarlo.
Así que de eso se trató mi semana, y llegué al viernes casi con el alma sana, ansiando una siesta & salida nocturna. Y mi reloj biológico me ha desvelado nuevamente, puesto que los nervios me carcomen, y DEBO entender algunas cosas que todavía no entendí. Así que esta tarde, me dedicaré a eso.
Claro, de todos modos, esta semana que se fue (a propósito, a la velocidad de la luz) pensé mucho, y dormí poco. Es falta de práctica. Descubrí de mí que tengo harta capacidad para relacionar de manera minuciosa absolutamente cualquier nimiedad con cualquier otra de muuuuuy diversa índole, y eso no me deja tranquila, mi concentración se tomó un avión a Grecia y la está pasando bomba. Es decir, todo me hace acordar a todo. Produce fuckin insomnio y jodida pérdida de la brújula frente a la calculadora científica y la tabla periódica. Males que me atormentan.
Esta misma compañera (sí, estoy feliz de tenerla todas las mañanas), me dijo también: sos infinita.
Jaja sí. Al menos mi imaginación se dispara sin ningún tipo de problema, y puede llegar MUY lejos. Eso explica lo característicos que son mis sueños, preocupante inconsciente el mio. Y eso también es causa primera de mi "seguir creyendo, y siempre creer en".
Pero bueno, lo que estoy entrenando es mi capacidad de... sí, creer, pero al margen de mi vida semanal tal vez. Porque es INSANO! y PERJUDICIAL!
Hoy regresé a mis raíces verborrágicas del texto nada de la nada. Eso, porque estuve leyendo las cosas que escribía hace como cuatros años... y me dieron ganas de hacerlo de esa manera nuevamente.
Quizá una necesidad de volver a una etapa en la que me reía de mí más que de cualquiera. Además los 14 fueron los mejores de mi vida y por alguna extraña razón los 18 quieren serlo también. Entonces volví a sacarme fotos pelotudas, a cantar, a tocar la guitarra, a tocar el piano. Y grabarme haciéndolo, para reirme de mí.

Jaja no tiene nada que ver con nada ( :


martes, 2 de marzo de 2010

Tengo algo que decirte





"Viaja libre y feliz más allá de los cumpleaños, por encima de la palabra *siempre*, y nos encontraremos alguna que otra vez, cuando así lo deseemos, en medio de la única celebración que no puede terminar."

"Y en medio del Aquí y del Ahora,
¿no crees que podríamos vernos una o dos veces?"