Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

domingo, 16 de mayo de 2010

Margaritas

Ahora me voy a sentar a la sombra de un árbol y voy a deshojar margaritas. Ay sí, y voy a derramar lagrimitas. A llorar y llorar y que me quiere, que no me quiere. Claro, después voy a esperar una eternidad. Voy a ver cómo te cogés a chicas blancas rosadas vestidas de sedas champaña. ¡¡Y el último pétalo me dijo que no me querés!!, ah pero no: yo sigo convencida de que sí, que está escrito, voy a tener hijos con vos, un día lo vas a entender, te vas a rendir al destino, te vas a olvidar de que te resulto indeseable. Porque es así. Entonces hago mierda otra margarita. Pétalo por pétalo, me vas a querer. Seguro que me querés, hasta las flores mienten, cómo andará el mundo.
El mundo no sé cómo andará pero vos andás bien. Estás buenísimo, precioso, radiante, para chuparse los dedos. Sí, me babeo sentadita en el jardín esperando a que aparezcas, que vengas a caballo, qué se yo cómo, con los pelos al viento. Y desde arriba del caballo me vas a hablar. Me vas a hablar sin bajarte, ojo, es un detalle. Que estoy distinta, que rompí todo el jardín de margaritas, que me volví loca, que estoy en pedo, que escuche este o aquel tema, que no podés creer lo mal que me porté, que estás enamorado. ¿De mí? Por favor, que tengo las uñas llenas de tierra y quiero quedarme dormida en la ducha. ¿De mí? Por favor, que tengo casi 80 años y me pasé la vida esperando que pasara eso que el destino nos tiene reservado. Pero no, pelotudo, pelotuda, pelotudos los dos. Vos sin bajarte del caballo, tirás comentarios sofisticados, sos la encarnación de la Real Academia Española, te comiste un poeta, menuda oratoria, muy bien el tipo, me caigo de culo. Te hacés el canchero, sos hermoso, deslumbrante, te arrancaría la ropa a tiras, te mordería los labios hasta sangrar. Dios griego y sabés que muero por vos. ¡¡Pero estoy viejita!! No soy lo que esperabas, es que cambié demasiado. Perdoname nena, me vas a decir. Nena me vas a decir, y cuando lo digas lo vas a pensar dos veces, porque claro, nena tres pitos. Y no, no me querés, porque no soy una nena, y menos la nena que estabas buscando. Nena, yo que quería estrenarte, no voy a poder. Nena te aprecio. Te aprecio, la frase del orto. Tomá unos manguitos, cuidate, tomá actimel, quiero que estés bien. Y te vas a ir trotando por los verdes prados, campante, brillando!!!
!!!

2 comentarios:

  1. voy a dejar de deshojar margaritas, no quiero hacerme vieja y seguir sentada bajo la sombra de un arbol.

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