Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

viernes, 23 de julio de 2010

Buenos días queridos conejos

Estaba en la cama. Duermo tapada hasta la cabeza. Me agarró un calor así medio fugaz. Me destapé y me saqué el pantalón y un buzo que tenía cuando me fui a dormir, más por frío que por sueño. Pero entonces tenía calor. Entonces, cuándo. Prendí la luz y miré la hora en el despertador de plástico amarillo que tengo ahora que perdí el celular. Entonces: a las 4:30 de la mañana.
Tenía sed. Se ve que no mucha, porque duré una hora más en la cama. Dormitando con la luz prendida un poco, armando algo en mi cabeza que espero retener para cuando tenga más tiempo de escribir. Abrí un libro justo donde lo había dejado anoche a no sé qué hora y leí. Leí hasta que me dí cuenta de que mejor era levantarme y reservar la lectura para después, aunque quería seguir leyendo.
Después, dije. Miré la hora, eran las 5:40. Más o menos exacto, era esa hora.
Levantarme me cuesta mucho. Me había sacado las medias también hacía un rato y ahora sabía que en cuanto me destapara iba a tener frío. Miré para todas partes, buscando la ropa tirada. Cuando supe exactamente dónde estaba todo me destapé y me vestí rápido. Bufanda incluida. Yo uso bufanda dentro de casa.
Fui al baño tratando de no hacer ruido y me vi en el espejo: pálida. Hola, me dije. En ese momento pensé en que quería más que nada poder saludar a alguien que acabara de despertarse conmigo.
Volví a mi pieza y calculé ropa para 4 días. Calculé tres mingas y una polera. Guantes y por qué no me voy a la puta que me parió. De hecho, eso voy a hacer. Irme. 4 días. 4 Bombachas. 5. Siempre una de más aunque ya sos grande y para qué es la quinta no sé, pero bueno . Llevás 5, me dije. Hola, llevás 5, Jor.
Ahora mi cama es un bollo de sábanas y frazadas, más ropa, más libros, más hojas, más yo dentro de un rato arriba de todo eso porque es mentira que dormí para mí: tengo sueño. Todo eso lo pensé y después fui a la cocina y me hice un Capuchino.
Prendí la compu para no se qué concha y acá estoy. Tomé el capuchino, se me fue el frío y por no sé qué otra concha pensé en el miedo. Más que nada porque fui al baño y corrí la cortina de la ducha. Siempre corro la cortina de la ducha. Mi casa cuando sea mía va a tener una mampara. Psycho viceversa.
¿Cuál es tu mayor miedo?, esa mierda de pregunta de los test del facebook por ejemplo. Eh, bueno, tengo miedo de que haya alguien en la bañadera. Pero no es el mayor. El mayor de todos es no poder hacer nada. Es estar ante una situación indeseable, atada de pies y manos. Es ver una aguja clavándose lento en los ojos. Es como lo que me pasa ahora. Y los miedos cuando se hacen carne ya no son miedo un carajo, ¿no? se van. Bueno, se van un poco. Y te digo que es peor. Para mí es peor. Quiero hacer algo por eso y no hay tu tía. Ajo y agua. Chaucha y Palito. Whisky y tabaco. Sexo drogas y rock and roll. A otra cosa mariposa. Cosecharás tu siembra. Al mal tiempo buena cara, el que quiere celeste que le cueste, y yo por más azul y blanco que mezcle hago rosa, naranja, verde, cualquier color menos celeste y mirá que cuesta eh pero celeste nunca.

11 comentarios:

  1. jajaja si humm suele pasar, yo miro bien el baño cuando abro la puerta-aclaro de un tiron o patada- antes de entrar, o voy prendiendo todas las luces ¬¬

    xox
    te sigo

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  2. yo también le tengo miedo a la bañadera! supongo que porque en las peliculas de terror siempre hay un muerto en la bañadera, pero me da miedo y no logro superarlo, también le tengo miedo a bajar al garage de noche.

    espero que tus problemas tambien se resuelvan!

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  3. Wow! cuesta leerte y sobre todo entenderte cuando escribís a las 6am..... pero creo que algo entendía.... pasando en limpio: un ataque de ansiedad no te dejó dormir y convirtió tu pieza en una suerte de representación del caos; el mismo ataque te llevó a replantearte algunas cosas como el porqué de llevar una muda extra de ropa interior(qué finura, por Dios! a veces me sorprendo solo!..je!); sos fana del capuchino, como yo; y terminaste escribiendo esta entrada y un comentario en mi blog, el cual agradezco.... mmmm... me faltó algo??..... ah, sí! también analizaste algunos de tus miedos, de paso!
    Bueno, como los comentarios anteriores, yo también hablo de mis miedos: mmm... en principio diría que no tengo... ojo! eso no significa que sea valiente, significa que soy temerario(aunque la mayoría de mis amigos usa el término "inconsciente").... igual, si me lo pongo a pensar, mi mayor miedo es perder a la gente que quiero.... y creo que también le temo al dolor, pero al dolor profundo, prolongado, intenso y constante! porque al dolor en común lo he pasado sin problemas y no temo volver a pasarlo!....
    En fin... mejor me voy y no alargo más el comentario! Gracias por pasar, es un gusto tenerte como lectora!
    Un beso grande!
    Te sigo!

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  4. rendí la luz y miré la hora en el despertador de plástico amarillo que tengo ahora que perdí el celular.
    jajaj, ese despertador yo lo conozco.
    por suerte, ya supere el miedo de que alguien este atras de la cortina de la ducha. y ahora me pregunto ¿a que mierda le tengo miedo? la verdad, ni idea.

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  5. ¡Bienvenida al club de locos! Debo hacer un trámite de papeles ilegibles para que te asocien y así ya sos parte de esta gran comunidad que se despierta a leer, a mear, a cuestionarse cosas que dos por tres su respuesta requiere de dos hora más mirando el techo. Bienvenida, Jorgelina. Socia vitalicia, por lo que veo.
    Abrazo.

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  6. estas loca..y me encanta!
    los locos vivimos mejor q los "normales"
    sos una delirante..


    Delirios


    Es bueno de vez en cuando tener delirios. Vienen con su poquito de locura, de enajenación, pero no importa. En ciertas fases nos hacen perder el tino, quizá porque el tino suele ser tedioso.
    Los delirios nos sacan del mundo cotidiano, nos arrojan en brazos de la desmemoria, y así, sin la menor prevención disfrutamos del olvido.
    Por una vez (¡y qué excepción!) saltamos por encima de esa valla llamada horizonte y nos abrazamos con otros delirantes que nos inventan nombres y destinos.
    Los delirantes pasamos al lado de la muerte y le hacemos un guiño. Nos movemos como si fuéramos eternos, sin tomar precauciones, más o menos sonámbulos, festejando los rayos y los truenos, y mirando a través de la lluvia.
    Los delirios son premios, vida entre paréntesis, pero cuando el paréntesis se cierra y regresamos a lo cotidiano, a lo cabal, a lo de siempre, sentimos entre pecho y espalda una aguda nostalgia del delirio.

    benedetti, mario.

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  7. Mierda, debí haber leído esto en la mañana,y no ahora (11:31 pm), ahora voy a reírme de noche, no voy a poder dormir -cansina costumbre- no sé si decir buenas noches o futuros buenos días. No sé, se me quedará en la cabezota que leí algo muy bueno que me quitará un poco de sueño, pero al final valdrá la pena.

    Alejo

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  8. Jajaja, son las 4:53 de la mañana, y mirame. Creo que voy a ir al baño, mirarme pálida en el espejo, y, como siempre, y te acompaño en esta, correr la cortina del baño. Porque si, porque me da miedo.

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  9. No sabes las veces que me pasó lo mismo
    A mi me daba miedo en la otra casa que tenía la cortina, seguro que a todos un poco de miedo nos da. Jjajajaj
    Un besote

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  10. Jajaja comparto esos miedos. Aunque mi bañera tiene mampara translúcida y cada vez que entro al baño me imagino cosas que me obligan a abrirla y chusmear si todo está OK (mentira que soy perseguida jajajajjajaj)

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