Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

domingo, 16 de enero de 2011

RESET


Y este verano es mejor, mejor!!
Here we come again Mar del Plata.
Bailando en una pata y etc, etc.
Qué
feliz.













En forma de fichas, Jor.

lunes, 10 de enero de 2011

Aunque no me muera por

Cosa de eslabones. Cadena de objetos. Si un día te sorprende verme preocupada por algo, no te sorprendas más si te digo que es menos que un dolor de uñas, pero más que todo. Tan sólo se rompió mi walkman. Qué moderno es, podés decir.
Admirable la importancia de la compra de una reposera y un flota flota. Verano que sube.
Tomar de más de golpe me parece la peor mierda y de golpe me parece fantástico. Tomar sol de más tampoco es bueno. Uno queda literalmente caliente a media noche, y sin poder acostarse, mirá qué curioso.
El tema está en eso que te parece poco importante. Siempre lo pensé. Un ajuste de tuercas y podés llegar en bici hasta la estación de Villa Elisa. Desmayarte ahí, como yo. Pero llegar, ojo. Y del desmayo se vuelve. Empapado en transpiración. Pero se vuelve.
Qué importante es tratar de hacer escaleras en el Burako. Tengo esas manías. Terminar capítulos, usar todas las pulseras posibles, cuidar la nariz del sol. Mentir con descaro como quebrar de Fernet. No acordarse ni de lo uno ni de lo otro. Patas cortas como las mías.
El asunto es que ajusto tuercas, lentes, la vista mía para encontrar esa luciérnaga que me dé luz en el patio de atrás. Luz por donde sea, y quizá vea en unos ojos de nada algo que no es pero que yo sí veo. Dudo. Tal vez sí sea, y no esté tan equivocada. Me pone contenta tu pera de culo. Me pone del neurotransmisor tu ombligo y tus dedos ásperos. Tu voltereta antes de decir. Que no te escucho tanto pero te oigo. Hasta que se rompa el walkman y en lo viejo no tenga dónde encontrarte.
Ya ni leerte ni poder escribirte.

Una mañana, sin sentido aparente, voy a tocar a tu puerta, y te voy a pedir una taza de azúcar.
Y voy a fingir que no finjo fingir que no finjo.

lunes, 3 de enero de 2011

Cualquier cosa que encuentre tirada

Cemento de contacto. Tenés que pegar y dejar que se oreen ambas partes. Sino, no se pega.
Tiene olor fuerte.
Pega el olor también, como piña. No papel con papel.
Papeles sobre papeles. O papeles como escaleras. Décadas. Años.
Hago bollo todo, no estoy muy contenta con lo que me sale. Es 2011 y quiero escribir algo pero no me nace escribir un balance desinteresante. Fue positivo mi 2010 a nivel personal. Después, bueno, las cosas se desmoronaron un poco, otro poco salió adelante. A nivel personal, joya, estoy conforme. Tengo buenas expectativas para este año, también. Y les deseo, desde yaaaa, un buen año. Vívanlox.
Loco, quiero escribir.
Me siento hiper potenciada y a la vez cansada. De leer prospectos, de pensar excusas para el dolor de cabeza, entumecimiento de los hombros. Dormiste mal, dicen. No, dormí peor. O peor, no dormí. Cada vez menos o menor calidad. Sueño jodido y ahora sonambulismo. Abro alacenas. Cierro ventanas.
Empecé un diario, el primero de enero. Cómo me gusta decirlo. Primero de enero. Uno. 1. Siento el año blanco. Marmol, friíto, para andarle en rollers o enjabonarse y tirarse de panza.
Leo un libro que me encanta. Estoy sarasasasdasdasasss babeada con los diarios de Cheever. Una joyita adquirida por quince pesos roñositos mejor gastados en el 2010. Lo abro por cualquier lado y siempre termino en lo mismo. Tengo que ordenar esa forma de lectura porque me voy a perder de cosas zarpadas. GOodgdogo se los recomiendo. Citaría ochocientas cosas entonces no cito nada.
Todo un tema mi poca capacidad para escribir algo que me cierre. Cielitos. Linda madrugada. Siempre viene bien acompañar con un pancho en la plaza. Perro simpático callejero. Particularmente bello. Quiero traerme miles de animales a casa. Son una cosita especial.
Llego a casa y encuentro gente despierta. Qué pasa en mi casa, que a la noche no se duerme. Estamos hechos unos eternos adolescentes.
Tengo miedo de que saltemos por la ventana. Me imagino lo que sería tirar mi casa por la ventana. Manso, difícil desde todos los ángulos. Evalúo posibilidades de romper algo persiguiendo un propósito pelotudo de simplemente querer romper. Pero no me gusta. Tampoco los portazos. Estuve pensando en guirnaldas. Cosas que cuelguen de esquina a esquina de mi cuarto. En almohadones de plush violeta y naranja. Sueño con un sommier de dos plazas, que cubriría toda mi pieza. El suelo, es decir. Y del resto, qué hago. Tendría que colgarme, colgar. Perchas varias. Las repisas me inspiran desconfianza. Puntas tajantes y clavos medio pelo. Ni que ser pared fuera ser una cosa tan copada y firme. Quiero una almohada mullida. Creo que quiero un abrazo sofocante. Oso de peluche perfumado. Polvo de hadas o alguna mierda.
Un abrazo chocho gigante. De feliz año, de acá estoy, feliz año. De dormite que me quedo acá. Acá, dónde.
Será.
Que.
Estás.
?.
consubparalaletraquevatanto.