Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

martes, 8 de febrero de 2011

Llenando la taza

Hecha un bollo, y no me toques. Te dije un día que las sábanas viejas y las cortinas gastadas a la mañana son mi bálsamo. Que tal vez me despierto sola, y la mañana me complementa así. Que si me levanto por la mitad, o medio vacía, si tuve un sueño raro o me desperté antes de tiempo, preguntándome dónde, cómo cuándo, el aire que hay me va llenando de a poquito, y si salgo a caminar puedo cargarme de sol, nomás, que desayunar sóla es un lujo que me gusta darme. Armo mi bandeja con tantas cosas. Camino en patas. No te gusta entender que me levanto una hora antes. Me gusta renunciar a dormir más para vivir un poco más.
Te dije que siento que si no hay mañana no hay tarde. Siento que no la hay, o que la hay un poco menos. Quiero estar una hora en el comedor, con el televisor en silencio, ojeando el diario o leyendo un libro. Con suerte, apurada, encuentro sin hacer el crucigrama y entonces parece perfecto.
A veces me río del horóscopo, otras siento la tontería del dejavú. Otras tantas, casi todas, pienso en alguien. Si no sos vos, igual te pienso. Qué pensarías de mi pensar si... Bueno.
Aprendí a levantarme sola y saberme así, caminando a cualquier parte, buscando nada, volcada al asombro. Si pasa un tren puede ser feliz, si está lloviendo y sale sol, un aroíris, el absurdo. Si llego tarde siempre es culpa mía. Buenos motivos.
Voy como un trompo. Vos me sabés. Girar conmigo a veces te gusta. Otras da asco. Yo ya te digo, y no digo nada. Porque como trompo, quiero verte, quiero alejarte, quiero encontrarte y agarro otra calle. Esquivo tu esquina y me pregunto qué pasará allá adentro, adentro de adentro y adentro tuyo. No quiero saberlo y entonces pienso si después de todo, en la cama, en cualquier parte, sobre todo en las mañanas, despertarme así no será mejor.
Que no me toques más, ni siquiera con palabras. Que si estoy cansada me dejes dormir, que si quiero levantarme no me importe nada más que eso y que lo haga para levantarme. Por mis mañanas. Mis tazas de café. Vos tenés una fuerza que me hace reir, que me hace llorar y movilizarme. Pero no es tuya. Era mía por vos. Es mía, porque sí. Nada más que porque el planeta va a seguir su curso, y no me gusta ser una estaca, menos me siento un eje de nada. Será que por eso ando así de abollada, como las sábanas. Así de fresca, por las persianas.
Por un ratito!

4 comentarios:

  1. aii me gustaaaaaaa! me gusta mucho tu forma de expresion :)
    Te sigo corazon.. beso
    Ah, y gracias por el comentario ^^

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  2. Antes las mañanas para mi practicamente ni existian y ahora que vivo sola hasta madrugo!!! es increible ajajja Es tan lindo disfrutar de la tranquilidad y el silencio OJO hasta un cierto punto!
    Saludetes, nos estamos cruzando en la city (?)

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  3. Al poner esta canción aquí en tu post, lo hace mas perfecto.

    Te saluda, te sigue y te mando un abrazo desde Colombia JotaPao

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  4. Leí el texto y pensé en Bjork y despues vi el video que pusiste. Genia, siempre sabes como conquistar aquellos que te leen.

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