Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

martes, 29 de marzo de 2011

Alguna fuerza




















Qué voy a hacer cuando sin poder hacer,
y olvidándome, sin querer, casi sin ver
los estantes enteros se desmoronen,
las paredes se rajen y se derrumben,
mis cuadros, mis discos, las rayaduras...
cajones desencajados, ninguna ropa me quede
y se haga tarde, vórtice, abismo, polvo de tiempo.
Vos lejos tan lejos que sin sentirte
por no poder sentir me sienta un iceberg
escondido en el invierno extremo
en el frío que quema.

Voy a romper, y seguir rompiendo
picando el hielo y destrozándome, sucia
dinamitando más y más paredes
(siempre aparecen nuevas murallas),
rogar por hacer, llorar por que un día
el sol me derrita, me vaya al barro
para ser semilla, después flor,
espinarme y poder sentir amor.
Ácidos, vidrios, constelación
miro al cielo y me aplano
me revuelve un increcendo
centrífugo que inmoviliza
pánico que me idiotiza
me quedo chica a mí misma,
no quepo, no salgo
tampoco me alcanzo.
Soy menor.

viernes, 25 de marzo de 2011

Astillita

De todos lados salen cables
y camino en patas.
Y de todos lados salen papeles de golosinas,
camino en patas.
Se rompió un vaso que iba vacío,
cuelgan de cajones bufandas remeras corpiños,
agua en la heladera, nena, la electricidad,
miedo en las esquinas
irme de mi sombra
troto pico rápido, duele cada paso.
Llegué a casa y tiré los anillos
las pulceras
los aros
piso y pincho el miguerío.
Me dormí vestida.
Llamaste tarde
vivís del otro lado de la calle
más allá del basural y
los adoquines, las vías.
Adiviná qué,
siempre que voy,
cuando me estoy yendo

camino en patas.


jueves, 24 de marzo de 2011

Abuelo Daniel









Vos sí que querías quedarte acá.
Grande abuelo, gran padre, para siempre.
Qué espacio gigante dejan los que viviendo vivieron tanto y tan lindo. ♥
Estás en mi blog, mirame, abuelo cibernético. Teneme siempre cortita (yo no me voy a olvidar).

martes, 22 de marzo de 2011

Tomar o dejar o dejar de tomar

Vertical.
Si mirás para arriba vas a ver ese cielo que te digo, que es tanto tanto.
Para qué cavarás hoyos en la tierra con todo el espacio que hay acá para que subas. Y si querés, podés seguir subiendo.
Tenés esa cara de hipérbola, de ángulo obtuso o de escalímetro. Una nada, cerebro de ficheros, orden interno y externo, y no te creo nada. ¿Que el no se qué del orden revela el no sé qué del alma? Que en tu alma no puedo leer nada. Más allá de tus ojos... (si los abrieras...)
Vertical.
Si querés, patas para arriba, caminando con las manos. Pero caminar, caminá. Yo sé que la tierra es redonda, no tenés que explicar todo, que allá está el horizonte. Equinoccio, el sol se pone sobre el oeste. Blablablá.Y vos dónde ponés tus límites. La tierra es redonda, ah sí: pero tu mundo es plano. Chato, plano, llano como mi pecho. Pero en mi pecho, si quiero, voy a meter todo ese aire que vos dejás. Seguís, seguís, respirando de a corcheas.
A mi me gusta alguien que respira sinfonías.
Unos hombros fuertes que cargan la natura. Con toda, aVIVAdo (que se dio cuenta).
Camino por la calle, olor a sahumerios de casa hindú, adentro Illia Kuryaki and The Valderramas. En la esquina metegol, chicos de quince y el detalle de la botella. El kiosquero, sin cambio, me quiere dar caramelos. ¡El día se puso rojo! . Rojo digo porque era de golpe infernal, algunas gotas tibias cayeron. Una sobre mi nariz. Se condensó dulce y meloso en el ambiente tu romanticismo horrible, hasta el día se está quejando e intentando lavar con la llovizna más pura tus lágrimas de cocodrilo. BUUUUABUABUAAAA. Y me dieron tres caramelitos ricos, las monedas las hubiera perdido ¿te vas a quedar a discutir? Animate a romper un escaparate, macho. No voy a quejarme. Soy una nena, andá a sacarme el dulce, tan fácil tan fácil...No pensaba en vos y en tu perorata. Pensaba en otra cosa. Ponele engranajes, dale, a esa mente también. Poneme nombre y sinónimos. Fijate qué sale. ¡Lo que es la ciencia!


don't look da-da-da-down

viernes, 18 de marzo de 2011

En las burbujas

Ahí está ahí está la que como un gusano se envolvió en una frazada y se arrastró por el parqué.
Viene y va viene y va, con las luces apagadas, ya conoce de memoria la casa y mientras duermen, mientras duermen: revisa los recovecos buscando fósforos secos. Secos para hacer fuego entre paredes húmedas, que ni gusano ni oruga, menos que menos capullo. Mariposas quiere, quiere mariposas, basta de frazadas.
Ahí prendió, ahí prendió, fuego intenso anaranjado, incendiando diarios viejos hasta el del día de hoy porque unos cuantos fueron días malos de persianas bajas y con el fuego enciende el cigarrillo y larga el humo por la ventana ahora abierta. Se calienta las manos. Planea, furtiva, un escape rápido, sino la dejan, ella, va a salir igual, si hay rejas, piensa colarse por los espacios, flexible olvidar los huesos, plastilina, la cara deshacerla en muecas. Como un globo de helio, inflarse después. O como barrilete para que el viento haga con sus piolines lo que se antoje, piolines y moños, no nudos. Hasta ese cielo que ella recuerda como su cielo de ningún tiempo, de una estación quinta entre el verano y el otoño, algún 32 de un mes que de tan viejo es nuevo. Cielo plagado de luces. Tanto, que si es azul, verde, o violeta, no se distinga. Todo colores.
Pero despacio. Primero el fuego, y a la fogata esas frazadas, esas hojas lloradas, esas medias agujereadas, las revistas de moda. Después la fuga, por la ventana, plastilina, globo, barrilete y, aparte del cielo, querer, pedir, robar unas alas. Todo esto, desde la cama, remolino de plumas, guerra de almohadas.

"Entre tanta gente de pie". Jor

lunes, 14 de marzo de 2011

Así o así




"Entro en una librería desconocida. Me dirijo a los anaqueles coloreados, llena de curiosidad y tensa de emoción. La esperanza de hallar "algo nuevo" es quebrada por la voz del empleado que me pregunta qué títulos busco. No sé qué decirle. Al fin, recuerdo uno. No está. Hubiese querido seguir mirando, pero sentía sobre mí el peso de esa mirada comerciante, tan estrecha y desaprobadora ante alguien que "no sabe" lo que quiere. ¡Siempre lo mismo!
¡Siempre hay que aparentar la posesión de un fin! ¡Siempre el camino rectamente marcado!"

Alejandra Pizarnik, Diarios (1954).

viernes, 4 de marzo de 2011

Rabanita

"Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro"
Cito a Descartes, claro, no es ninguna novedad que evidentemente conozco un granito de arena en toda la playa, o algo así. Tampoco me es novedad que no me alcanzan ni las horas ni los ojos para registrar todo lo que quiero llegar a conocer. Es una voracidad tremenda, ¿no les pasa? Y ahora me viene la voracidad por todas partes. Arranco con esta entrada y tengo como infinidad de cosas que me bombardean el encéfalo.
No me acuerdo ni quién ni cómo (etc, etc, etc) dijo que la resaca lo ponía productivo o algo así. A mí no sé si productiva pero eso de que la resaca te revuelva el estómago evidentemente es un hecho, pero aparte me sacude, pongamos por caso: ¿el alma? O alguna dimensión de esas.
No es que me mueva, yo, más vale: hace no sé cuánto estoy acá pensando, viendo series y metiéndome en páginas de imágenes. Me dan ganas de correr a comprar una analógica. Que lluevan analógicas, o que me llueva una, que yo la quiero.
Me pasa que tengo mucha tendencia a eso de la "abstracción" (como Cortázar, ¿vieron? pero no voy a ser tan chota de andar comparándome). A veces tengo miedo de estar caminando sobre una cuerda floja, una especie de cadena con eslabones que son ideas estilo "planeta plano sostenido por elefantes", quiero decir: ¡¿en qué estoy pensando?! y, sin embargo, creo mucho en estas construcciones, me aferro. Disfruto de eso de asignarle personajes de cuentos, o canciones, o productos comestibles a cada personalidad, y a cada circunstancia. Hoy, por ejemplo, me siento un poco rabanita.
Tengo las piernas chinito y estoy tomando jugo de frutas rojas. Además de eso estoy perdiéndome todo el tiempo con lo que mierda quería escribir. Me siento un poco flipada, etérea. Estoy en la nube.
Quiero gastar de a poco las reservas y llegar a la cama con el cronómetro en cero. O como si no hubiera un cronómetro. Trato de darle cuerda a mi reloj biológico para conectar un poco más conmigo. Creo que estoy despatarrada por las maderas de la casa, por las ranuras del suelo. Siento un vértigo loco, un poco de miedo. Qué feo el miedo que me da, de a ratos. Hay algo que se va, siento eso artificial alrededor si estoy mucho rato con el culo en la silla, o dando monólogos pelotudos sobre la vida del no sé qué, queriendo manipular cosas o entender lo que está para ser y no para ser entendido.
Después de todo "somos lluvias en un río de abril" y "hoy soy sólo los abrazos que di". Para abrazar todo lo que quiero, entre otras cosas, tampoco me alcanzan los brazos.

(Foto de aquí)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Amor animal

Así me gusta querer. Colgada de las ramas, saltando por los techos, durmiendo al sol, sonando a cascabel, sigilosa, flexible y suave.
Entonces: aquí Poncho, se los presento, ¡porque me muero por él! (Es precioso)
Este es mi marzo, che, hay que apropiarse que es el último mes del verano.
Ergo, feliz marzo, feliz sol, felices un poquito, aunque sea, de a ratos.
"Debemos cubrir todo de fuegos artificiales"
Jor