Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

viernes, 4 de marzo de 2011

Rabanita

"Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro"
Cito a Descartes, claro, no es ninguna novedad que evidentemente conozco un granito de arena en toda la playa, o algo así. Tampoco me es novedad que no me alcanzan ni las horas ni los ojos para registrar todo lo que quiero llegar a conocer. Es una voracidad tremenda, ¿no les pasa? Y ahora me viene la voracidad por todas partes. Arranco con esta entrada y tengo como infinidad de cosas que me bombardean el encéfalo.
No me acuerdo ni quién ni cómo (etc, etc, etc) dijo que la resaca lo ponía productivo o algo así. A mí no sé si productiva pero eso de que la resaca te revuelva el estómago evidentemente es un hecho, pero aparte me sacude, pongamos por caso: ¿el alma? O alguna dimensión de esas.
No es que me mueva, yo, más vale: hace no sé cuánto estoy acá pensando, viendo series y metiéndome en páginas de imágenes. Me dan ganas de correr a comprar una analógica. Que lluevan analógicas, o que me llueva una, que yo la quiero.
Me pasa que tengo mucha tendencia a eso de la "abstracción" (como Cortázar, ¿vieron? pero no voy a ser tan chota de andar comparándome). A veces tengo miedo de estar caminando sobre una cuerda floja, una especie de cadena con eslabones que son ideas estilo "planeta plano sostenido por elefantes", quiero decir: ¡¿en qué estoy pensando?! y, sin embargo, creo mucho en estas construcciones, me aferro. Disfruto de eso de asignarle personajes de cuentos, o canciones, o productos comestibles a cada personalidad, y a cada circunstancia. Hoy, por ejemplo, me siento un poco rabanita.
Tengo las piernas chinito y estoy tomando jugo de frutas rojas. Además de eso estoy perdiéndome todo el tiempo con lo que mierda quería escribir. Me siento un poco flipada, etérea. Estoy en la nube.
Quiero gastar de a poco las reservas y llegar a la cama con el cronómetro en cero. O como si no hubiera un cronómetro. Trato de darle cuerda a mi reloj biológico para conectar un poco más conmigo. Creo que estoy despatarrada por las maderas de la casa, por las ranuras del suelo. Siento un vértigo loco, un poco de miedo. Qué feo el miedo que me da, de a ratos. Hay algo que se va, siento eso artificial alrededor si estoy mucho rato con el culo en la silla, o dando monólogos pelotudos sobre la vida del no sé qué, queriendo manipular cosas o entender lo que está para ser y no para ser entendido.
Después de todo "somos lluvias en un río de abril" y "hoy soy sólo los abrazos que di". Para abrazar todo lo que quiero, entre otras cosas, tampoco me alcanzan los brazos.

(Foto de aquí)

3 comentarios:

  1. Yo cuando tengo resaca no puedo hacer otra cosa que chanchear en la cama. Tengo tres o cuatro analógicas. Y sí valen la pena. Hoy me siento un poco tomatito cherry, siguiendo con lo frutaverduril. Un grande pedrito.
    Besoos

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  2. Hace tiempo que no tengo una resaca (oh, los años que pasan como conejos! :/ )pero creo que siempre son interesantes las sensaciones que nos deja (las abstracciones, no la nausea y la vomitona)


    Un abrazo!

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  3. Nunca tuve una posta.. Tendre que experimentar a ver que sale!

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