Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

sábado, 2 de abril de 2011

Instante caótico



Hasta que no pasa no me doy cuenta de lo fuerte que es estar ante alguien que me parece hermoso. Es decir, qué bardo el momento justo en el que empieza a parecérmelo. Pero hablo de una belleza plena y hasta infinita que no puede dejar de seguirse con los oídos ni los ojos, que puteo, mierda put cómo cuándo a ver qué más.
Imperante.
Tanto que, no sé cómo hacer. Es como una impotencia feliz que si desborda o si llega a destino te mandás la cagada del año.
¿Por qué será que no me seduce dejar "los vicios"?


/está todo bien hasta que las personas se me vuelven irrenunciables.
Entonces me cago toda, caduco, fine, declino, me vuelvo un moño.
Quiero liquidarme la mente y meterla al freezer. Y si lloro, que sean hielos.
El corazón, que bombee. Circule la sangre, entonces, cuando, pendeja, (¡recalculando!) salga corriendo.

3 comentarios:

  1. jaaj qué cagada ese momento eh, cuando te das cuenta que te gusta alguien. Y al principio sabes que es re inocente, que tenes derecho a fantasear... y después te das cuenta que te pone re nerviosa y que te empieza a importar y te cagas en las patas y después??? creo que la verdadera cagada empieza después, después que una se caga. Si una no se cagara no sería tan fulera la cosa.

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  2. Por la fuerza de atracción, esa gravedad horizontal que se mide corriendo...
    Un abrazo Jor.

    Alejo

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  3. Esa belleza que te estruja el estómago! que te priva por un rato de se quién sos porque anula tu sistema nervioso...
    Esa belleza que te enamora y te deja fuera de vos.
    Uf! si sabré de eso.
    Pero hablando de un ser superficial, eso sí que deja heridas. Te carcome la obsesión y las ganas de querer estar.

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