Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

viernes, 5 de agosto de 2011

Bueno, y nos sentamos a la mesa de un barcito que estaba cerrando. Y qué querés, café, o querés cerveza.
Nada.
El hombre en el escenario reclamaba whisky y mientras se desnudaba. Dónde estamos. Le daban whisky y rompía los vasos y qué querés... café, o querés cerveza.
Por el momento nada. Quiero saber dónde estoy y entonces
él sacó un globo terráqueo y me señaló: estás acá. Al sur, ahí. Hizo girar el globo sobre su eje y le dije me estoy mareando y entonces
le dije no me gusta ese eje y entonces él lo corrió
sacó una lapicera con el plástico mordido, una lapicera nerviosa, llena de neuronas, de terminales, de estática y le dije dale, a ver, cambiame el eje y
entonces él clavó la lapicera, oblicuo, más allá de Greenwich
se desinfló
vaciada, sintética la superficie
y se acabó ese mundo.

2 comentarios:

  1. La otra vez tuve uno de esos en mis manos y no pude más que sentirme. . . bueno, no sentí nada. Por eso mismo fui el universo.

    Escribís bárbaro, lo recuerdo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. y yo que pensé que eran tsunamis y asteroides que caían sobre la tierra...
    al final resulta que dios es un borracho perdido en un bar del sur...
    (o como decía don jorge luis: un chambón)

    ResponderEliminar

*