Plastilinas

"Por eso, deformar las cosas, las palabras, los rostros, me fascina y lo hago como quien sale a la calle con un revólver: *Entonces mataré a todo el mundo y me iré*"

lunes, 12 de septiembre de 2011

Picando marihuana 11 AM

Plaza.
Fumando con el perro negro.
Fumando un porro con el negro, el muchacho declara a su amigo: vieja, ya vacuné al perro. Pienso cómo será ser el perro de ese flaco. El flaco se queda en patas, tiene los pies lastimados. El perro duerme a sus pies. Es cachorro y tiene una collar amarillo, verde y rojo. Es feliz (y hermoso).
Arranca la segunda vuelta. Leo a Flaubert y miro de refilón. Me cuesta disimular las cosas.
¿Fumamos uno? Dicen. Cuelgo mirando al perro y telepáticamente le digo que es un bomboncito.
El perro se incorpora, huele, y vuelve a echarse. (Feliz y contento)
Yo leo ese libro con las páginas enormes y la letra chiquita. Psicológicamente desalentador.
Hay un chabón obsesionado con una flaca, con todo lo que ella usa. Miro mis zapatitos grises, llenos de tierra. Yo no le gustaría al protagonista.
Los flacos enfrente mío le dan otra vez al picachu y uno le dice al otro: - No es malo, pero es colgado.
Miro la hora. Se me hace tarde. Se me termina también el espacio en blanco de la tarjeta de un boliche de mierda donde anoté estas giladas.
Guardo en mi supermochila de cursadas de tiempo completo.
Me levanto y agarro para la calle.
Linda, ¿querés fumar? Me dice el descalzo.
Y para mí es un lunes de zapatitos grises. Quiero ser perro. Estaría toda la clase de latín escribiendo esto.
Pero en castellano.
De la cosa clásica, ni una palabra.

2 comentarios:

  1. Me recuerda a la plaza de la Av. Córdoba. Muy logradas las alusiones al perro.
    En Matinée también hay algo sobre canes, no te asustes.
    Salud

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